QUEJA INÚTIL VS. ENOJO EFECTIVO.

Mi vida dio un giro drástico cuando descubrí que la queja es una situación en donde me coloco en el papel de víctima.

Sin darme cuenta, las cosas que necesitaba, en lugar de pedirlas, me quejaba; muchas de mis frases iniciaban con "es que"... tú nunca me escuchas... no me comprendes, en lugar de decir cosas como, te quiero decir algo importante para mí, o sé que no pensamos igual pero yo creo ésto, en fin, creo que en el fondo una necesidad de controlar al otro y miedo se encerraban en mis quejas.

Lo que sucede es que al asumirnos como víctimas, de lo que sea, circunstancias, personas, etc., aceptamos que no está en nosotros la solución y la frustración que nos provoca ésto nos roba energía, y muchas veces dejamos de actuar, esperando que la respuesta llegue de alguien más, o atacamos constantemente alimentando un círculo vicioso que nos puede llevar al resentimiento.

Por su parte el enojo es una emoción natural que nos indica que hay algo qué revisar, ya sea en nuestra relación con otros o en nuestras creencias. Si aprendemos a gestionarlo, sabremos que es como un aviso no una actitud, es decir, escuchar su mensaje, pero no apapacharlo para que permanezca en nosotros mas tiempo del necesario diciéndonos, es que tengo la razón, o yo estoy bien tú estás mal, cuando lo cierto es que existen múltiples maneras de ver el mundo y sus circunstancias y los conflictos se crean cuando no aceptamos ésto.

Por eso llamo yo enojo efectivo a aquel que nos hace ver algo que no deseamos en nuestra vida, pero para hacer algo al respecto, elegir actuar de manera distinta, buscar soluciones e incluso aceptar lo que no está en mí cambiar para enfocarme en nuevas maneras de avanzar en mi plan de vida personal.

Si el enojo nos lleva nuevamente a la queja inútil, o se vuelve una actitud, seguiremos repitiendo historias hasta que aprendamos la lección y elevemos nuestra conciencia.


Lulú Mazón es Heal your life coach certificada.